
A medida que pasa el tiempo y vamos creciendo nos damos cuenta que la mente y los prejuicios sociales, son los prisioneros del corazón, lo peor del caso es que en muchas ocasiones no nos damos cuenta y aun dándonos cuenta, la liberación del mismo no siempre es fácil. Actualmente nos encontramos en una lucha de supervivencia donde el que tiene más saliva traga más harina (jejejejejejeje). Y no nos importa pisotear a otras personas con tal de conseguir nuestros propios intereses, siempre pesamos que podemos hacerle daño a una persona siempre y cuando le hagamos el bien a miles de personas nuestra deuda quedará saldada… En fin… Lo importante de todo es seguir luchando porque al final del camino siempre hay una luz blanca y brillante, en donde podremos encontrar la paz.
3 comentarios:
Nunca te rindas...
Para llevar un año sin escribir has estado muy reflexiva.
Una vez que ganas la batalla a los perjuicios sociales la mas dificil la llevaras siempre contigo y es luchar contra ti mismo.
eso es muy cierto mi querido amigo Jesus, la batalla màs dificil es la que uno lleva con uno mismo. Pero lo importante de ella es estar siempre alerta para no dejarte vencer. Muak
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